Se trata de una tecnología que elimina el odioso screen tearing -o imagen partida- que ocurre cuando hacemos giros de cámara muy rápidos en un juego.
Un caso salvaje de screen tearing
Ésto ocurre porque no coincide la sincronización de la tarjeta gráfica con la del monitor, ocasionando éste molesto defecto gráfico.
Hasta ahora se solucionaba mediante la tecnología V-Sync, la cual es efectiva pero consume muchos recursos gráficos. Eso no es excesivo problema si tienes una tarjeta de gama alta, pero en la gama media si es un problema ya que repercute en el rendimiento del juego haciendo bajar notablemente los frames/seg.
Nvidia se ha sacado de la chistera un módulo que irá integrado en los monitores, que sincroniza la tasa de actualización de la pantalla con la tasa de renderizado de imágenes de la GPU, eliminando el molesto efecto sin afectar al rendimiento de la GPU.
Como único requisito a parte de un monitor compatible, exige una GPU Kepler igual o superior a la GTX 650 Ti Boost
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