Pero lo primero: ¿qué es un benchmark?
El benchmark es una técnica utilizada para medir el rendimiento de un sistema o componente del mismo, frecuentemente en comparación con el que se refiere específicamente a la acción de ejecutar un benchmark. La palabra benchmark es un anglicismo traducible al español como comparativa. Si bien también puede encontrarse esta palabra haciendo referencia al significado original en la lengua anglosajona, es en el campo informático donde su uso está más ampliamente extendido. Más formalmente puede entenderse que un benchmark es el resultado de la ejecución de un programa informático o un conjunto de programas en una máquina, con el objetivo de estimar el rendimiento de un elemento concreto, y poder comparar los resultados con máquinas similares. En términos de ordenadores, un benchmark podría ser realizado en cualquiera de sus componentes, ya sea CPU, RAM, tarjeta gráfica, etc. También puede ser dirigido específicamente a una función dentro de un componente, por ejemplo, la unidad de coma flotante de la CPU; o incluso a otros programas. -Wikipedia-.
Actualmente hay multitud de programas que nos permiten medir y comparar el rendimiento de nuestro ordenador.
Éstos son los más conocidos:
Futuremark con su 3DMark es posiblemente el más famoso en el mundo gamer. Pone a prueba nuestra tarjeta gráfica mediante el uso DirectX 11 y gráficos con multitud de efectos de luces, partículas...
Prime95 se centra más en el rendimiento de cálculo de la CPU, cuantos más hilos de proceso tenga mayor rendimiento es capaz de dar, además es gratuita.
Catzilla es un curioso benchmark en el cual nuestro ordenador ejecuta una secuencia 3D en diferentes calidades y resoluciones para ver con que fluidez se reproduce en nuestro PC -FPS-
Otra famosa utilidad de benchmarking son las que nos proporciona Unigine con sus Heaven Benchmark y su Valley Benchmark, las cuales tienen versiones gratuitas y de pago (con más opciones). Ambas están centradas en el rendimiento gráfico y podrían ser calificadas como demos técnicas.
Benchmarks más específicos:
Tenemos por ejemplo utilidades para medir el rendimiento de los discos duros y unidades SSD como CrystalDiskMark, que nos permite ver las velocidades lectura y escritura de nuestros discos duros/SSD o incluso Pendrives.
NovaBench también nos deja comprobar la velocidad de nuestras memorias RAM.
También disponemos de varias aplicaciones para comprobar el rendimiento de dispositivos móviles como smartphones y tablets:
El más famoso en Android es An Tu Tu Benchmark y Vellamo.
Overclocking y competiciones.
El overclocking básicamente consiste en subir la velocidad de frecuencia de funcionamiento a un determinado componente como puede ser el procesador, la tarjeta gráfica o las memorias ram. Con ésto conseguimos sacar más rendimiento que el de stock, pero hay que tener ciertos conocimientos en la materia ya que si nos excedemos podemos dañar nuestro equipo. A mayor frecuencia mayores consumos, por lo tanto es necesario modificar voltajes y latencias. Hay programas de diversos fabricantes que te permiten hacer overclock de forma moderada con total seguridad como por ejemplo OC_GURU de Gigabyte o MSI Afterburner.
Existe toda una legión de entusiastas que llevan al extremo el overclock e incluso hacen competiciones en ferias internacionales.
Para ello hacen modificaciones radicales a los componentes como refrigeración líquida e incluso por nitrógeno líquido. Es todo un espectáculo.
Os dejo éste interesante vídeo en el cual llevan un procesador i5 4670K cuya velocidad de serie es de 3,4Ghz hasta casi unos impresionantes 7Ghz. A efectos prácticos no algo viable y útil a nivel doméstico, claro está.
Sistema de refrigeración líquida con doble ventilador. El principio es muy parecido al radiador de un coche.
Todo un mundo por descubrir si queréis sacar hasta la última gota de rendimiento a vuestras máquinas.














